Los vecinos también se quejan, por estar en clara desventaja en comparación con sus convecinos que tienen las viviendas en otras calles, ya que estos últimos, cuando pasan por delante del ayuntamiento, pueden perfectamente mirar para otro lado, mientras que ellos, no pueden salir a sus balcones de espaldas por el consiguiente riesgo de sufrir un accidente. El caso más grave ha sido el traslado de una vecina al ambulatorio, que al final quedó en un susto, ya que ella misma había llamado a emergencias con antelación a tener los síntomas por los que fue trasladada. Al parecer N.O. de 40 años, cuando llego a su domicilio encontró a su compañero apoyado en la ventana pero mirando hacia el interior de la vivienda. Al preguntar por lo que estaba haciendo, éste le contestó que se encontraba mirando por la ventana. Ante la contestación absurda y que tenía la vista como perdida decidió llamara a emergencias. Cuando ella misma se acercó a la ventana se dio cuenta de lo que ocurría, se dio la vuelta retirando rápidamente la vista, pero constató que ya era tarde. A la llegada de los servicios de emergencias la trasladaron al ambulatorio con una afección en la cornea del ojo izquierdo. Los servicios sanitarios de Osakidetza, a través del servicio de prensa de su departamento de investigaciones especiales, han confirmado lo extraño del caso por lo que le están dando un tratamiento especial para tratar de averiguar el por qué no se ha visto afectado el ojo derecho. Esperamos la pronta recuperación de nuestra vecina y que el gobierno municipal, a no tardar, de solución a esta grave crisis que padecemos. (A.U. 2012/1/16)

